var skin = {};
skin['BORDER_COLOR'] = '#cccccc';
skin['ENDCAP_BG_COLOR'] = '#cccccc';
skin['ENDCAP_TEXT_COLOR'] = '#333333';
skin['ENDCAP_LINK_COLOR'] = '#333333';
skin['ALTERNATE_BG_COLOR'] = '#transparent';
skin['CONTENT_BG_COLOR'] = 'transparent';
skin['CONTENT_LINK_COLOR'] = '#cccccc';
skin['CONTENT_TEXT_COLOR'] = '#ffffff';
skin['CONTENT_SECONDARY_LINK_COLOR'] = '#cc0000';
skin['CONTENT_SECONDARY_TEXT_COLOR'] = '#ffffff';
skin['CONTENT_HEADLINE_COLOR'] = '#333333';
skin['NUMBER_ROWS'] = '4';
google.friendconnect.container.setParentUrl('/' /* location of rpc_relay.html and canvas.html */);
google.friendconnect.container.renderMembersGadget(
{ id: 'div-7519828551450386887',
site: '12811938193810056768' },
skin);
Cada día estoy más convencida de la estupidez humana; sí, sé que hay gente a la que le molestan los elementos discordantes que aparecen ensuciando esta sociedad hipócrita que se empeña en envolver en papel de celofán sus realidades menos estéticas. Me parece lamentable que el ‘Ojos que no ven, corazón que no siente’ siga imperando y sigamos queriendo ponernos una venda para no ver todo aquello que no nos resulta agradable. No nos gusta ver a un mendigo pero nos importa un carajo que la mendicidad exista; ¿vamos hacia algún lado si no miramos a nuestro alrededor…? Me duele el mundo a veces; otras, me asquea. A veces también me da lástima.
Aunque virtual, estoy muy orgulloso de tenerte como amiga, Cristina. Besos
Es un sentimiento absolutamente recíproco, amigo. Bendito sea el mundo virtual cuando uno se encuentra con personas como tú. Besos.
Sin palabras y besos también
Jop, Crstina, gracias